Marisco de roca en su momento cumbre: El centollo del Cantábrico en enero
El inicio del año marca la llegada del momento más esperado para los amantes de los grandes mariscos de roca: el pleno invierno es la época en la que el centollo del Cantábrico alcanza su máximo rendimiento, con carnes excepcionalmente firmes, jugosas y de un dulzor marino insuperable. En las cocinas de Boroa Jatetxea, arrancamos el mes de enero rindiendo tributo a este tesoro de nuestras costas con una creación de refinada técnica e impecable frescura: el centollo al natural en velo de aguacate y culis de su coral.
La esencia de este plato reside en el respeto absoluto a la pureza del producto. El desmigado del centollo se realiza de forma estrictamente artesanal, seleccionando minuciosamente las hebras carnosas del carro y las patas para servirlas de manera natural, preservando esa textura limpia y yodada tan característica del mariscar en aguas frías. Para cobijar y aportar una untuosidad sutil al marisco, lo envolvemos en un fino y delicado velo de aguacate, cuya grasa vegetal vegetal y ligereza equilibran la potencia del crustáceo.
Concentración y matices marinos: El poder del culis de coral
El elemento que redondéa el pase y eleva la intensidad gustativa es el culis elaborado a partir del propio coral del centollo. Esta reducción fluida y concentrada extrae toda la esencia del interior del caparazón, funcionando como un potente aliño marino que potencia las notas yodadas, aporta un vivo color y deja un final en boca largo, persistente y profundamente elegante.

Esta búsqueda constante de armonías entre la grasa vegetal noble —como la que aporta el aguacate— y los mariscos de máxima alcurnia representa una constante en nuestra propuesta, donde el equilibrio de contrastes térmicos y texturas sedosas abre el apetito de manera sublime.
Grandes mariscos y pases de temporada en Boroa Jatetxea
Te invitamos a comenzar el año disfrutando de nuestras preparaciones marineras de autor explorando la Carta Principal de Boroa Jatetxea (Sección de Entrantes). Además, las mariscos nobles y las emulsiones de coral vertebran las secuencias degustación del Menú Txindoki y del Menú Mugarra, diseñados para ofrecer un recorrido inolvidable por la gastronomía vasca.
El confort de la alta cocina invernal en nuestro caserío
Visitar nuestro caserío del siglo XV en Amorebieta-Etxano durante los días fríos de enero convierte el almuerzo en un refugio de calidez. La piedra centenaria, el servicio esmerado de nuestra sala y la brillantez de los mariscos de estación garantizan una experiencia de alta restauración única.